Tratar de entender el "fenómeno Saúl Perman" implica el ejercicio de deconstruir el personaje, para algunos simpático y colorido, que anda por la Peatonal con su pregón al megáfono, con su bicicleta, ofreciendo y recibiendo abrazos gratis. Esto lleva a desarticular, quitar la cáscara que hay detrás de esa imagen pública para llegar al hombre y -más interesante aún- al concejal electo: qué piensa de la política y de la responsabilidad institucional que el voto soberano le encomendó, y que es ocupar una banca en el Concejo de Santa Fe.



































