20 familias de barrio El Arenal esperan por estos días la finalización de obra de sus nuevas viviendas de material para abandonar los ranchos en los que viven. Mientras que otras 30 familias de ese barrio ubicado en el suroeste de la ciudad ya cuentan con sus nuevas casas. Esto significa un cambio profundo en sus vidas para intentar progresar, en el camino hacia la inclusión social, para salir de la extrema pobreza y la marginación y tener una vida digna.


































