Como se recordará, aquel episodio tuvo su origen en la decisión de la Justicia de desalojar la vivienda de Gobernador Freyre al 4400. Allí residía la inquilina y funcionaba el refugio El Edén. En la propiedad vivían, aproximadamente, 130 perros. Ante esa situación, las redes de proteccionistas y asociaciones comenzaron a comunicarse entre ellos y a buscar una solución. Algunos animales se fueron con vecinos que pasaban por el lugar. Sobre la labor de las organizaciones en conjunto con el Municipio, José Corral recordó que “ese día se conformó una red con eje en la Casa de las Mascotas, ya que justamente tiene como una de sus funciones la de organizar este tipo de situaciones. Se hizo un libro, en el que se anotaron las personas y los animales para ir encontrando cada uno su lugar. Se logró resolver una situación crítica para la ciudad, en un tema que nos sensibiliza tanto”.