Barrio Las Vegas de Santo Tomé fue noticia esta semana. Este sector del suroeste de la localidad venía padeciendo desde hace tiempo las consecuencia de hechos violentos que terminaron de estallar el pasado martes 8 de diciembre por la noche, con el asesinato a tiros de un joven de tan solo 17 años, presuntamente por conflictos interpersonales. Esto derivó en tiroteos entre facciones que se dieron en varias oportunidades y a plena luz del día. La onda expansiva de la explosión implicó más de una decena de viviendas precarias quemadas, que ardieron durante distintos días. Las consecuencias: una población aterrorizada, primeras planas de los medios de comunicación, cierre temporal del dispensario, y la suspensión del trabajo de algunos comedores comunitarios y otras instituciones barriales. Lamentablemente otra vez la sangre tiñe lo que verdaderamente es Las Vegas, un barrio carenciado de gente trabajadora pero postergado por quienes debieron y deben preocuparse por modificarlo.

































