En la vida moderna todo es rápido. Aquel elogio de la lentitud del que alguien escribió alguna vez, no tiene cabida: dormir poco, llegar urgente adonde sea y comer velozmente para luego volver al trabajo. Y comer sobre algo que, inmediatamente después del último bocado, se desechará: vasitos, cubiertos, platos y sorbetes descartables. Se denominan plásticos de un solo uso, se estima que tienen un promedio de utilización de 20 minutos y que tardan entre 150 y 500 años en degradarse completamente. Esto agrava el impacto de los plásticos sobre el medio ambiente.



































