La escena se da en Pedro Centeno al 3400, durante una siesta húmeda y gris. Un parroquiano se acerca a la cancha del Bochas Club El Litoral; hay otro que parecía estar esperándolo acodado en la puerta. Jugarán un rato y de seguro, luego llegará el "vermucito". Se escucha el siguiente diálogo: "¿Se acuerda usted de mí? Yo viví acá al lado toda mi infancia y adolescencia; de la familia Ferratto…", pregunta Martín. "Ah, sí m'hijo, ¡cómo andás, tanto tiempo!", es la respuesta.


































