“La Crucifixión” de El Greco: se trata de una obra maestra del llamado Renacimiento español. El Greco, que antes se había ocupado más de la figura de Cristo en vida, desarrolla en este caso una versión dramática de la crucifixión. Eso es ostensible en la forma en que está pintado el cuerpo de Jesús, ubicado en el centro de la escena, en una postura que muestra el tormento por el que está pasando el salvador de los hombres. A los costados, se observan las figuras sumidas en el tono trágico del momento. El cielo borrascoso, que funciona como contexto y también como metáfora, realza el sentido oscuro de la obra,que fue pintada por El Greco para el retablo mayor del Colegio de la Encarnación en Madrid. “En esta obra encontramos una de las versiones más originales y extremas del asunto representado, fundamental en la iconografía cristiana. Cristo acaba de morir en la cruz ante el dolor desgarrado de María y la desolación de san Juan. María Magdalena y tres ángeles se afanan mientras tanto en recoger la sangre de Cristo que brota de sus heridas”, señala Leticia Ruiz en un texto escrito en 2011 para la Fundación Amigos del Museo del Prado.