Aunque nació en la “otra orilla”, en Uruguay, el pintor Modesto Gómez Graff llegó siendo muy joven a Buenos Aires, donde finalmente optó por la ciudadanía argentina. Combinó, a lo largo de su vida, el estudio más formal, en la Academia de la Asociación Estímulo de Bellas Artes, pero a la vez amplió sus conocimientos pictóricos a través de las clases particulares.

































