La Semana Santa es la fiesta cristiana más importante del año, dado que recuerda los últimos momentos de Jesucristo en la Tierra. Durante esos días, se rememora su pasión, muerte y resurrección. Incluye su llegada a Jerusalén, su procesamiento, su muerte, su enterramiento y su posterior Resurrección, la columna vertebral de la fe católica. A lo largo de los siglos posteriores, fueron muchísimos los artistas plásticos que hallaron en estos hechos, narrados en la Biblia, inspiración para crear obras que hoy forman parte imprescindible del patrimonio cultural de la humanidad. Y que posibilitan al espectador prácticamente reconstruir ante sus ojos la pasión, muerte y resurrección de Cristo de una manera tan vívida como la que propuso Mel Gibson en su famosa película del año 2004. En las líneas que siguen, recordamos algunas de las producciones más representativas.


































