La belleza de sus paisajes, en especial aquellos vinculados con las zonas cercanas al río, hizo de Santa Fe una fuente de inspiración inagotable para los artistas plásticos. Tanto para aquellos que nacieron y se criaron en sus calles o en sus alrededores como para quienes llegaron a ella y la adoptaron como hogar o simplemente la visitaron con cierta periodicidad a lo largo de su vida. Es el caso de Enrique McGrech, un reconocido pintor costumbrista del siglo XX, que tuvo una relación con Santa Fe y con parte de su comunidad artística.


































