La centralidad que tenía Santa Fe en materia cultural en la década de 1930 se expresó en todos los frentes. En el ámbito de la música, basta recordar que durante esos años ofrecieron conciertos en la ciudad el pianista polaco Arthur Rubinstein y el guitarrista español Andrés Segovia. En lo referido a la literatura, disertó la poetisa chilena Gabriela Mistral, ganadora del premio Nobel. El universo del teatro tuvo un nivel altísimo: la actriz española Irene López Heredia, en 1932, describió a “la cordial” como un “chiche” al que se cuida con cariño. Las artes plásticas también ocuparon un rol preeminente. En 1935, el destacado acuarelista Jorge Store Acebal expuso como invitado de honor en el XII Salón Anual de Santa Fe, tras haber obtenido un año antes el primer premio en el mismo ámbito.




































