Al igual que en otras latitudes, la pintura argentina construyó parte de su identidad a partir de una relación directa con el territorio. Desde fines del siglo XIX, varios artistas hicieron del paisaje, la ciudad y el trabajo ejes de sus producciones.
En esa tradición, el rosarino Carlos Enrique Uriarte ocupa un lugar preciso: el de un creador que abordó el espacio cercano como problema estético y como materia pictórica e histórica.
Su obra no deriva hacia el terreno de las "postales" ni tiende a la evocación sentimental. Por el contrario, se inscribe en una línea que ve el paisaje (tomando este concepto de manera abarcativa) como una forma de lectura social y cultural.
J. C. NaónEn tal sentido, Uriarte dialoga con una genealogía muy amplia de la pintura argentina que va de Cándido López a Antonio Berni, pasando por Quinquela Martín y Castagnino.
El territorio como construcción
Desde Cándido López, cuyos panoramas de la Guerra del Paraguay fijaron una imagen temprana del territorio, hasta Pío Collivadino, que documentó la transición de la Argentina rural a la urbana, el paisaje fue un modo de pensar el país.
En ese marco se inscribe también Benito Quinquela Martín, quien convirtió el puerto de La Boca en símbolo del trabajo inmigrante, y Antonio Berni, que incorporó de manera explícita la dimensión social y política con Juanito Laguna.
ArchivoJuan Carlos Castagnino, por su parte, extendió esa mirada al ámbito rural, con escenas donde el campo aparece ligado a la vida concreta de quienes lo habitan. Uriarte toma todo eso pero lo desplaza hacia el litoral y la vida rosarina.
Rosario, Echesortu y la escena cotidiana
Uno de los rasgos de su obra es la elección de motivos cercanos. Calles, barriadas, quintas, fábricas y otros espacios. Sin monumentalidad ni épica.
Como señala Elisabet Veliscek en La Capital, "la sensibilidad para las cuestiones artísticas se materializaría pronto en una serie de obras cuyos motivos eran las calles del barrio Echesortu, la quinta familiar, episodios de la vida cotidiana y escenas fabriles realizadas con una paleta luminosa que se iría atenuando en la década siguiente".
Museo Castagnino MacroEchesortu aparece así como un espacio representativo de una ciudad en expansión, atravesada por el trabajo y por los atisbos de un progreso en plena marcha, que Uriarte registra.
El río y la escala del paisaje
El litoral introduce una dimensión específica en su pintura. El fotógrafo Sigwart Blum indica que "Uriarte acentúa ese río ancho y potente que se desliza en un paisaje chato y encima de todo un cielo azul inmensamente grande con blancas nubes. Un mundo lejos de los grandes acontecimientos".
Ese alejamiento del "centro" no implica de todas maneras marginalidad, sino otra escala de experiencia. Una soledad distinta, como señala Blum, "en armonía con la naturaleza", que se opone a la densidad de las grandes ciudades.
Mutual ArtDel espacio urbano al paisaje rural
El recorrido de Uriarte muestra una expansión progresiva del espacio pictórico. Romualdo Brughetti lo sintetiza al puntualizar que "exalta el paisaje de calles urbanas y el puerto y estudia la figura y la naturaleza muerta; después se interna en el paisaje rural con sus árboles, trigales y parvas".
Y agrega que, "hacia 1946 sus óleos señalan figuras en amplios espacios, pescadores con sus redes y caballos en espacios de tierra, río y cielo con nubes, de acento metafísico".
Pintura y realidad
Uriarte fue claro respecto de su posición frente al mundo. "Es difícil conocer la realidad del mundo que nos toca vivir, pero de todas maneras creo que mi pintura es una consecuencia de dicha realidad y entregarme entero, este es mi mayor deseo".
Esa definición lo vincula directamente con la tradición de la pintura social argentina, aunque sin recurrir a la denuncia explícita. Su obra trabaja por acumulación, por observación, por fidelidad a un entorno.
Una lectura necesaria
Incorporar a Carlos Enrique Uriarte a la estirpe de los pintores argentinos del terruño implica ampliar el mapa de la historia del arte nacional. Su pintura desplaza el eje hacia Rosario y el litoral, y propone una mirada donde el paisaje es central.