Desde que se iniciaron en la provincia de Santa Fe los primeros proyectos de cría de peces en cautiverio con fines comerciales, el invierno se plantó como una barrera difícil de sortear. Las bajas temperaturas -sobre todo para el pacú, especie elegida en función de la demanda del consumidor- complicaban considerablemente el ciclo productivo y las experiencias no fueron del todo exitosas.


































