En las últimas semanas, se ha relevado un incremento sostenido en la intención de siembra de trigo en las regiones del norte y oeste del área agrícola, como consecuencia de un perfil hídrico reabastecido y perspectivas climáticas que anticipan buenos aportes de humedad durante el período invernal. Sin embargo, las características topográficas y edáficas del centro y norte bonaerense, junto con condiciones de elevada humedad ambiente y bajas temperaturas que dificultan el secado del suelo, obstaculizan el avance de las sembradoras.































