“Cuando la clase política decide sobre la vida o los bienes de los ciudadanos pareciera que elige una de estas tres opciones: la ideología los llevaría a atacar a determinado sector sin preocuparse por saber si tiene razón, sólo porque pertenece al sector que trabaja y produce para pagar impuestos. La soberbia la demuestran no consultando a quienes son idóneos o interesados directos en la materia. La ignorancia la demuestran al legislar sin conocer ni supinamente los temas sobre los que tratan. Si juntamos estas tres actitudes salen leyes como la que intentan sacar los diputados provinciales”, expresaron desde Coninagro en un comunicado después de que se diera media sanción a la reforma a la Ley 11.273 de fitosanitarios, de forma casi “sorpresiva” y sin un debate que incluya al sector agropecuario.


































