Hace un mes atrás se esperaba una producción de soja de 16,5 Mt en la región núcleo. A pesar de que la sequía y la intensa ola de calor en enero dejaron pérdidas irreversibles en el cultivo, la recuperación tras lluvias permitió contar con reservas de agua para el llenado de granos de soja de primera y para el periodo crítico de la de segunda.



































