El recurrente error de los defensores de Colombia, que Argentina no había sabido o no había podido aprovechar en el primer tiempo, fue lo que en el arranque del segundo le dio la chance del empate. Pelota que queda corta en la salida de Colombia, una defensa descolocada y en otra cosa y Nicolás González encaró en velocidad, se internó en el área y le pegó de zurda para convertir el empate. ¿Qué había pasado hasta ese momento?, era un partido con cierta paridad y con un gol de Colombia que llegó de la manera en que lo había advertido Scaloni. “Ojo con los centros porque tienen buen juego aéreo”, expresó el técnico argentino. Y así fue. De un córner a favor, tocaron rápido para James Rodríguez que metió un centro “pinchado” al segundo palo que pasó por arriba del Dibu y capitalizó Mosquera entrando por detrás para cabecear adentro del área chica. Los defensores de Argentina se durmieron no sólo en la definición de la jugada, sino también en el inicio, cuando no fueron a marcar el toque en el tiro de esquina.