El estreno ya tiene forma y nombre propio: Audi presentó el R26, el monoplaza con el que debutará en la temporada 2026 de Fórmula 1. El lanzamiento fue en Berlín y funcionó como un corte simbólico con la etapa Sauber, ahora absorbida por el proyecto total de la marca alemana.
La puesta en escena, en el Kraftwerk de la capital, no fue solo una foto: sirvió para dejar un mensaje interno y externo. Audi quiere pisar la categoría con identidad propia, estructura de fábrica y la promesa de una construcción a largo plazo en un contexto de máxima exigencia.
Estreno en Berlín
La decoración del R26 apuesta por una combinación de titanio, negro carbono y rojo, con Revolut como patrocinador principal. En la imagen final domina el plateado, con acentos rojos y una estética limpia, pensada para diferenciarse de la grilla y reforzar el sello de la marca.
El R26 fue presentado en Berlín como el primer auto de Audi en la F1. Foto: ReutersAdemás del auto, el evento confirmó el liderazgo del proyecto en pista y la ambición declarada: ingresar como equipo oficial, con unidad de potencia propia, en el mismo año en que la Fórmula 1 cambiará su ADN técnico.
Audi afrontará su primer año con Nico Hülkenberg como experiencia fuerte y Gabriel Bortoleto como apuesta de proyección. La combinación busca equilibrio: un piloto con recorrido para sostener el desarrollo y otro para crecer dentro de una estructura que llega con la obligación de competir, no de participar.
El R26 ya está presentado y la etapa Sauber quedó atrás. Ahora empieza lo que de verdad importa: transformar una marca gigante en un equipo capaz de sostenerse en el lugar más cruel del automovilismo.
El mensaje del equipo fue claro: el debut no será un trámite. Audi pretende acelerar procesos desde el inicio, aunque el verdadero termómetro aparecerá cuando el auto salga a pista con el nuevo reglamento en marcha.
Revolut aparece como socio principal en la imagen del monoplaza alemán. Foto: ReutersRegla 2026
El cambio técnico que se viene es de los más profundos en décadas: autos más pequeños y livianos, y una nueva relación entre motor térmico y energía eléctrica. Para un proyecto debutante, el desafío es doble: aprender rápido, sumar fiabilidad y no quedar preso de un arranque errático.
Por eso, el objetivo inmediato estará puesto en girar, recolectar datos reales y entender el funcionamiento del conjunto. En una temporada donde todos deberán adaptarse, el que acierte antes puede ganar meses de ventaja.
Revolut aparece como socio principal en la imagen del monoplaza alemán. Foto: ReutersSemana de pruebas
Audi tendrá por delante un calendario de ensayos clave, con Barcelona y Bahréin como escalones previos al inicio del campeonato en Australia. La pretemporada será, más que nunca, un mapa de señales: ritmo, confiabilidad y respuestas rápidas ante problemas inevitables.
El R26 ya está presentado y la etapa Sauber quedó atrás. Ahora empieza lo que de verdad importa: transformar una marca gigante en un equipo capaz de sostenerse en el lugar más cruel del automovilismo.