Hay frases tan viejas y armadas en las previas de los clásicos que, de manera increíble, conservan vigencia y gambetean de manera extraordinaria el paso del tiempo. "En estos partidos no hay candidatos, mucho menos favoritos"; "No importa en lo más mínimo quién llega mejor"; "Da lo mismo ser visitante que local, la gente no juega"; "Con el correr de los minutos, le van a agarrar los dos el gustito al empate". Así, se fueron sosteniendo durante 99 ediciones en el máximo escalón del profesionalismo. Es, a todas luces, Colón-Unión el clásico más parejo y equilibrado del fútbol criollo.


































