En la cuenta regresiva a los ruidosos “100”, esta edición número 91 del clásico de Santa Fe está dominada por algunas cuestiones que lo hacen diferente. Por más que un clásico siempre será un clásico. Pero el hecho que Colón, apenas algunos días antes, se ganó el derecho de jugar la final única de la Copa Sudamericana desvirtuó esa parte tan linda que siempre tiene la previa de cada partido en la ciudad de Garay desde todos los tiempos. Porque más allá que Vignatti “picó” la previa del clásico con esa frase que calentó el derby más tranquilo de los últimos tiempos —
“Para nosotros no es el partido más importante, estamos pensando en la Copa”—, hay algo que es real y no tiene que ver con el famoso “folclore”: toda la semana la gente sabalera se la pasó buscando entradas, visitando sitios, probando tarjetas de créditos de distintos proveedores, intentando comprar por una web paraguaya, espiando hoteles en Formosa y hasta viendo un posible cruce en balsa al Paraguay. Así, la semana se pasó “volando”.


































