Obviamente que la familia tiene que acompañar, porque el esfuerzo es muy grande en todo aspecto. Además, no es solamente el caballo, quien lo monta y quien lo entrena, sino que hay gente que transporta el animal, el que lo cuida, el herrero, el veterinario y el que prepara el alimento. Es decir, mucha gente que está detrás de ella y de la yegua para que, en menos de un minuto, se haga todo de manera perfecta para poder llegar a la cima, algo que Victoria Imhoff consiguió nada menos que en una Final Federal, lo cual llena de orgullo a la familia, a La Ilusión y a este deporte que, por lo visto, tiene en Santa Fe a importantes figuras con alto nivel nacional.