Falleció Gladys Erbetta, la atleta santotomesina que representó a la Argentina en los Juegos Olímpicos de 1952
Nació en Santo Tomé el 28 de septiembre de 1928. En los JJOO de Helsinki participó en 200 metros llanos, salto en largo y posta 4 x 100 metros. Fue tapa de El Gráfico en enero de 1952.
Falleció Gladys Erbetta, la atleta santotomesina que representó a la Argentina en los Juegos Olímpicos de 1952
Este lunes 2 de febrero falleció Gladys Hurí Erbetta, nacida en Santo Tomé el 28 de septiembre de 1928). El mayor logro de la atleta santotomesina fue haber participado en los Juegos Olímpicos de Helsinki 1952, representando a la Argentina en los modalidades de 200 metros llanos, salto en largo y posta 4 × 100 metros.
Fue apodada como La Dama del Salto y La Embajadora de Santo Tomé. Obtuvo récords provinciales, argentinos y sudamericanos. A modo de reconocimiento a su gran trayectoria, la municipalidad de Santo Tomé organizó durante muchos años la maratón pedestre "Gladys Erbetta", de 10 km, de la que participan hombres y mujeres de la ciudad y localidades aledañas. En 2019 la maratón cumplió 35 años.
En 1999 fue elegida "Deportista del Siglo" de la ciudad de Santo Tomé. Fue también declarada "Ciudadana Ilustre" por la ciudad de Santa Fe; y en 2018 fue elegida para llevar la antorcha olímpica de los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires 2018, durante uno de los tramos por la ciudad de Santa Fe.
Gladys fue una deportista muy funcional en el atletismo. Hacía salto en largo y alto, velocidad 100 y 200 llanos, la posta y hasta en una oportunidad hizo vallas. Arrancó en 1949 y para 1952 era olímpica en Helsinki, clasificó en el Panamericanos de México 1955 para los Juegos Olímpicos de Melbourne, pero desistió de viajar y el día de la ceremonia inaugural, la escuchó estando de luna de miel en Tucumán.
En una nota publicada en El Litoral hace casi cinco años, la atleta expresaba: "Siempre me dijeron que no fui porque me quería casar, pero en realidad el viaje me ponía muy nerviosa, íbamos a llegar sin tiempo para recuperarnos, y yo siendo campeona sudamericana, no quería hacer un papelón representando a la Argentina".
"Cuando mis hijos fueron grandes empecé a jugar al básquet y hace 48 años que integro la agrupación. Dejé de jugar a los 74 años porque me rompí los meniscos, pero seguí en el atletismo de veteranos. Zulema Bonaparte (esposa de Juan Carlos Rivera) me enseñó a tirar bala y en el primer torneo que competí hice récord nacional, aunque el atletismo de veteranos es más para socializar".
Gladys Erbetta.recibiendo un merecido reconocimeinto,
-¿Cuál es el recuerdo más grato de su infancia?
-Son tantos... Pero recuerdo mucho los juegos de chicos, con mis cuatro hermanos mayores. Andaba a caballo, en bicicleta, me subía a los árboles, siempre con mis hermanos. Tuve una infancia muy feliz en las afueras de Santo Tomé.
-¿Cómo se inició su carrera deportiva?
-Cuando tenía 14 años era socia de un club llamado El Tientuco, de Santo Tomé. Allí jugaba al tenis y al básquet, inclusive integré seleccionados de ese deporte y competíamos contra equipos de Esperanza, Rafaela y otras ciudades, hasta que hubo un torneo de atletismo para libres en Santo Tomé y me animé a participar.
-¿Entonces?
-Entonces tuve la suerte de hacer buenas marcas, algo que observó Luis Montecchiari, quien era dirigente de Velocidad y Resistencia de Santa Fe. Al terminar el torneo, Montecchiari habló conmigo y con el presidente de El Tientuco, le pidió permiso a mis padres, y a la semana siguiente estaba representando a Velocidad en el Provincial que se disputó en Rosario y en el que batí el récord provincial de salto en alto con 1,37 metros.
-Así que se puede decir que don Luis influyó en su carrera...
-Así fue. Recuerdo que luego de batir el récord, Luis gritaba: "íYo, Cristóbal Colón!", sintiéndose -razonablemente- como mi descubridor.
-¿En qué año fue?
-En el '49.
Gladys Erbetta: Foto: Archivo
-¿Cuál cree que fue su mayor virtud?
-Siempre me sentí una privilegiada físicamente. Desde la primera competencia conseguí muy buenas marcas, las cuales con mucho esfuerzo fui superando. Eso me valió representar a mi país en muchos torneos internacionales, inclusive en los Juegos Olímpicos. Eso en cuanto al deporte, pero si me tengo que referir a mí, como persona, también tiene que ver con los logros deportivos, y te puedo asegurar que, aunque fueron muchos, nunca se me subieron los humos a la cabeza.
-Ya que los mencionó, ¿qué sintió al representar a la Argentina en los Juegos Olímpicos de Helsinki en 1952?
-Lo más grandioso que me pasó como deportista y como persona. Yo competí en Sudamericanos, Panamericanos y Mundiales, inclusive logrando récords en varios de ellos, pero haber ido a Finlandia, a esos Juegos, fue el premio máximo de mi carrera deportiva, aún sin haber obtenido una medalla. Y el haber conocido otras culturas, otras costumbres, también fue algo que me enriqueció personalmente.
-¿Cómo hacía económicamente para participar en tantos torneos internacionales?
-En mi caso, como el de todos los que viajábamos para competir en torneos internacionales, tuve la suerte de recibir ayuda proveniente del gobierno nacional. No nos olvidemos que en esos años nuestro presidente era Juan Domingo Perón, alguien que siempre estuvo a favor de la difusión del deporte.
-¿Es cierto que estuvo designada para integrar también el equipo olímpico para los Juegos de 1956, los que se hicieron en Melbourne?
-Sí, fui elegida por el Comité Olímpico Argentino gracias a las marcas que logré a principios de 1956, en el Sudamericano que se disputó en Santiago de Chile, pero rechacé la designación.
-¿Por qué Gladys, se puede saber?
-Porque antes del viaje me casé con José Mordini, quien también era atleta, y resolví priorizar mi vida personal. Muchos me decían: "íCómo te vas a perder ese viaje!", pero mi temor era no alcanzar las marcas conseguidas anteriormente, aunque con las obtenidas en los Juegos hubiese podido estar entre las tres primeras en salto en largo.
-¿Se arrepintió alguna vez de esa decisión?
-No, de ninguna manera. Siempre sostuve que el deporte a mí nunca me quitó algo, todo lo contrario.
-¿Qué fue lo que le dio, además de medallas y copas?
-En primer lugar, gracias al deporte conocí a quien fue mi esposo y compañero hasta hace un año... Además, me posibilitó conocer mucha gente con la cual mantenemos una gran amistad. Por ejemplo, Juan Carlos Rivera y su esposa, Zulema Bonaparte, que fue una gran atleta, son un claro ejemplo. Nos conocemos desde hace 54 años.
-¿Cuál fue el momento que más recuerda de su trayectoria?
-El que tengo presente es el vivido en el último Sudamericano en Chile, donde tuve el honor de ser la capitana del equipo femenino de atletismo. Batí el récord sudamericano de salto en largo, segunda fue Ada Brenner y tercera Olga Bianchi. Eramos tres santafesinas en el podio y una única bandera, la de Argentina, cantando el himno y dando la vuelta olímpica las tres juntas. Fue una emoción que jamás olvidaré.
-¿Y lo mejor que le pasó en su vida?
-Sin dudas, haberme casado con José y formar una gran familia, hoy constituida por mis tres hijos, sus respectivas esposas y seis hermosos nietos. Ellos son los que me alientan y me acompañan a seguir viviendo con muchas ganas. Lástima que Pepe ya no esté al lado mío...
Gladys Erbetta. Foto: Archivo
Trayectoria y logros
En octubre de 1949, en un torneo para libres en Santo Tomé, vence en salto, salto en largo y disco. A la semana siguiente, se consagra campeona provincial de salto en alto.
En 1950 disputa su primer Nacional. Mejora su récord en salto en alto (1,40), el que bate luego en el Provincial (1,50) y salta 5,22 en largo.
En 1951 se produce su debut internacional en los Panamericanos de Buenos Aires. Ese mismo año, en los nacionales, fue primera en salto en alto y en 200 metros llanos.
Es campeona sudamericana en 1952 de salto en largo (5,52) y con un récord de 48,8 gana la posta 4 x 100 con Heinz, Buglia y Fontán.
Participa en los Juegos Olímpicos de 1952 en Helsinki. Fue decimoctava en salto en largo. Mejoró el récord argentino en 200 metros llanos con 25,6 y el de la posta en 48,11.
En 1953, en el Sudamericano de Chile gana en salto en largo (5,54) y es segunda en los 200 metros y en la posta. También fue campeona nacional en alto (1,45) y en 200 metros (25,6).
En 1955 concurre a los Panamericanos de México y logra la cuarta posición en 60 metros llanos, mientras que la posta fue segunda de Estados Unidos con récord sudamericano: 47,2.
En 1956 disputa el Sudamericano en Santiago de Chile. Vence en salto en largo con 5,88 (récord sudamericano), en 100 metros (12,2) y segunda en 200 metros.
Fue tapa de El Gráfico, Estadio (Chile), A sus Marcas y Los Deportes.
Fue declarada ciudadana ilustre por la Intendencia de Santa Fe.
Fue distinguida con el trofeo Barón Pierre de Coubertain en Mar del Plata.