El tricampeón mundial de Fórmula 1, el escocés Jackie Stewart, jamás imaginó que a menos de 24 horas de empuñar un palo de golf en Londres iba a tomar una de las manijas del féretro de su ídolo Juan Manuel Fangio en la ciudad bonaerense de Balcarce para despedirlo, el 18 de julio de 1995. El mito del automovilismo argentino y mundial había fallecido un día antes y Stewart se enteró de la noticia en la paz y la inmensidad de su campo de golf de la capital inglesa.

































