Una pelea de pesos pesados dejó una imagen inesperada en el Nueva York. En pleno combate, el estadounidense Jarrell Miller recibió una ráfaga que le corrió la peluca y expuso una zona calva ante el público de la arena.
Jarrell Miller protagonizó una escena insólita en el Madison Square Garden: tras un golpe, se le desplazó el postizo, quedó a la vista su calvicie, se lo quitó y siguió peleando hasta imponerse.

Una pelea de pesos pesados dejó una imagen inesperada en el Nueva York. En pleno combate, el estadounidense Jarrell Miller recibió una ráfaga que le corrió la peluca y expuso una zona calva ante el público de la arena.
El episodio se dio en el segundo asalto, cuando su rival Kingsley Ibeh conectó una serie de golpes. Miller terminó el round con el postizo fuera de lugar y, al volver a su esquina, tomó el postizo con la mano.
En la pausa, Miller se arrancó la peluca y la arrojó hacia las tribunas. La acción generó una reacción inmediata en el estadio y la secuencia se replicó en redes sociales durante las horas posteriores a la velada.
El combate continuó sin interrupciones. Miller siguió peleando y, según el reporte del evento, terminó imponiéndose por decisión dividida, luego de completar la distancia pactada en el ring.
Tras el cruce, Miller explicó que usó el postizo por un problema capilar que atribuyó a un shampoo utilizado en días previos. Luego del fallo, celebró en el cuadrilátero y se mostró ante el público sin el postizo.
La noche también tuvo un resultado destacado en la cartelera: Shakur Stevenson venció por decisión unánime a Teófimo López (119-109 en las tres tarjetas) y le quitó el título superligero de la OMB.
El triunfo ubicó a Stevenson en el grupo de campeones en cuatro divisiones, junto a Floyd Mayweather Jr. y Canelo Álvarez, de acuerdo con el repaso difundido tras la pelea principal.




