Serena Williams, la tenista más influyente del siglo en el circuito femenino y referente del deporte en general, le puso esta noche punto final a sus 40 años a una carrera sobresaliente que la sitúa entre las mejores de todas las épocas, y eligió decir adiós entre lágrimas en el US Open, en Nueva York, el torneo que siempre soñó ganar desde que era una niña.


































