Irreverente como de costumbre, Conor McGregor intentó amedrentar al rival que enfrentará mañana en Las Vegas, Dustin Poirier. En el careo previo, The Notorius dedicó algunas palabras fuertes a su adversario y antes de retirarse le lanzó una patada que no llegó a ser conectada. Los guardias de seguridad presentes lograron disuadirlo pero su agresión elevó más la temperatura de un combate que promete. El ganador accederá a una lucha por el título de peso ligero ante Charles Olivera, quien ganó el cinturón en mayo pasado cuando noqueó en el segundo asalto a Michael Chandler.



































