Clima de fiesta en las tribunas, en buena parte correspondido adentro de la cancha. Además y como para que las emociones fluyan rápidamente, Messi abrió el partido a los 13 minutos a su estilo, con “caño” incluido y colocando la pelota lejos del alcance de Lampe. Allí pareció desmoronarse ese esquema defensivo de cinco hombres que puso Farías, con tres volantes en la zona central de la cancha y Martins con Vaca arriba tratando de “pescar” algún descuido defensivo argentino. Fue todo nuestro desde que empezó el partido y se debió liquidar en ese primer tiempo porque las posibilidades no escasearon.


































