El Gran Premio de Malasia del Moto3 vivió un momento crítico cuando el español José Antonio Rueda colisionó contra el suizo Noah Dettwiler, generando preocupación inmediata en el circuito internacional de Sepang. La situación obligó a detener la competencia y movilizar a ambos pilotos hacia la capital, Kuala Lumpur, debido a la falta de unidades sanitarias disponibles en el lugar.



































