Dejó su barrio natal de Pompeya para llegar a Nueva York, hace 26 años e iniciar un recorrido que no imaginó cuando se recibió de director técnico. Luis Nuñez no reniega en absoluto de su pasado, dice cada cinco minutos que su lugar en el mundo está en Santa Fe pero mira hacia atrás y se encuentra con logros impensados, como el de haberse desarrollado en el fútbol y llegar a dirigir en las juveniles de la Juventus de Italia. Pero el destino le tenía reservada una “perlita”: el ofrecimiento de Marruecos para desarrollar un proyecto a cuatro años en un país que se prepara para ser sede de un Mundial (en el 2030), pero que ha tenido un franco crecimiento y viene de ser semifinalista en Qatar 2022.

































