Matemáticamente existieron posibilidades y siempre dependió de Patronato la clasificación a la Copa Sudamericana, Olimpia aportó lo suyo al golear a Melgar y, en la cabeza de Cristián González y por las manos de Julio Salvá, hizo historia, cumplió con la hazaña, se convirtió en un equipo de CONMEBOL Sudamericana.

































