"Yo tuve la suerte de verlo a Gatti cuando estaba en las inferiores y de compartir plantel con Perico Pérez, Irusta -que fue el que me enseñó a sacar la pelota con los pies- y Biasutto. Me acuerdo que un día, Volken nos agarró a los dos, a mí y a Biasutto, y nos dijo que íbamos a disputar el puesto y que cada uno iba a tener una seguidilla de partidos para atajar. Cuando terminó la charla, Biasutto me pasó la mano por la espalda y tomándome del hombro me dijo: 'Pibe, matáte en los partidos que te toqué porque yo no te voy a dejar que me saques el lugar'. Y así fui creciendo". Esta anécdota que siempre cuenta Nery, podría trasladarse tranquilamente a cada uno de los momentos de su vida.



































