Rosario Central atravesó por todas las emociones este domingo. El primer sentimiento que afloró en el “Gigante” de Arroyito, fue la emoción por el homenaje para Miguel Ángel Russo, el entrenador que dejó un sello imborrable en la institución rosarina. Fue un momento de tristeza mezclada con agradecimiento, por todo lo que el técnico le brindó a Central a lo largo de sus cinco ciclos en el club. Pero después había que jugar un partido duro ante Platense, el conjunto de “Kily” González, que le plantó dura lucha a los conducidos por Ariel Holan. El gol de Alejo Véliz, en el amanecer del segundo tiempo, encaminó una nueva victoria para los rosarinos, que ya ven muy de cerca los primeros objetivos trazados para este año: la clasificación a la Copa Libertadores y a los playoff del Torneo Clausura.


































