Para los que no lo conocen, decir Manolo Porpato (muy pocos le dicen Héctor) es hablar de arqueros. Y si de atajar se trata, el hoy Subdirector del Ministerio de Trabajo no solo lo ha hecho en la cancha, también en la vida. Nacido y criado en pleno centro santafesino, pasó por clubes locales como San Cristóbal, Gimnasia, Sportivo Guadalupe para retirarse en Las Flores. Con el tiempo, se convertiría en uno de los entrenadores de arqueros de Colón en divisiones infantiles e inferiores, pasando por la primera división hasta hoy, para ser "la voz de mando" de la máxima categoría de Liga Santafesina. Está casado desde los 18 años y tiene dos hijos: Héctor y Paula. Sus cuatros nietos son su felicidad más grande.



































