Michael Schumacher no está postrado en una cama: cómo evoluciona su salud 12 años después del accidente
A más de una década del grave accidente que sufrió en una estación de esquí, nuevas revelaciones periodísticas sugieren que el heptacampeón mundial de Fórmula 1 puede sentarse en silla de ruedas y recibe cuidados médicos continuos, aunque su estado sigue siendo guardado con hermetismo por su familia.
Michael Schumacher no está postrado en una cama: cómo evoluciona su salud 12 años después del accidente
Michael Schumacher, uno de los pilotos más emblemáticos de la historia de la Fórmula 1, ha mantenido su vida privada fuera de la esfera pública desde el grave accidente de esquí que sufrió el 29 de diciembre de 2013 en Méribel, Francia, cuando un golpe en la cabeza le provocó un fuerte traumatismo craneal.
Tras más de 12 años de silencio y especulaciones, recientemente surgieron informes que aportan detalles sobre su estado de salud actual y muestran una situación más compleja de lo que muchos imaginaron.
Nueva información
Según una investigación publicada por el diario británico Daily Mail y citada por varios medios internacionales, Schumacher ya no está postrado en una cama, un dato que representa el avance más claro conocido públicamente sobre su condición desde el accidente.
Con el acompañamiento permanente de su esposa Corinna Schumacher.
El periodista inglés Jonathan McEvoy, autor de una biografía sobre Lewis Hamilton, recorrió los alrededores de la residencia familiar en Mallorca, España, y consultó a fuentes cercanas sobre la salud del expiloto.
Las fuentes consultadas sostienen que Schumacher, de 57 años, no puede caminar pero sí puede permanecer sentado en una silla de ruedas, lo que indica una capacidad de movilidad superior a la que se suponía en años anteriores.
Este desplazamiento en silla de ruedas se da bajo la supervisión constante de un equipo médico, que incluye enfermeros y terapeutas que lo asisten las 24 horas, además del acompañamiento permanente de su esposa Corinna Schumacher.
Grave accidente de esquí que sufrió el 29 de diciembre de 2013
El expiloto alterna su estancia entre su mansión en la urbanización Las Brisas de Mallorca y su residencia en Gland, Suiza, a orillas del lago de Ginebra. En ambos lugares, continúa recibiendo cuidados intensivos para gestionar las secuelas del traumatismo craneal sufrido en el accidente, así como para mantener su calidad de vida dentro de las limitaciones impuestas por su condición.
La propia investigación periodística aclaró que Schumacher no está postrado en una cama, lo cual era uno de los rumores más extendidos en los últimos años. Sin embargo, esa mejora no implica un retorno a la vida activa previa al accidente, ya que su capacidad de movilidad es limitada y sigue dependiendo de la asistencia permanente.
Hermetismo familiar
La salud de Michael Schumacher ha sido objeto de innumerables rumores y versiones no confirmadas.
Entre los más difundidos en los años recientes estuvo la supuesta presencia del piloto en la boda de su hija Gina en septiembre de 2024, algo que fuentes vinculadas a la investigación periodística desmintieron categóricamente. Según estas mismas fuentes, la estricta protección de la privacidad familiar impidió que Schumacher pudiera asistir o que se divulgaran imágenes suyas.
Otro rumor que circuló en torno a su situación fue la idea de que sufría el denominado síndrome de enclaustramiento, una condición neurológica en la que la persona permanece consciente de su entorno pero es incapaz de comunicarse de forma voluntaria.
Esta versión fue igualmente descartada por las fuentes consultadas, aunque sí se afirma que no se puede asegurar con certeza cuánto comprende Schumacher de lo que ocurre a su alrededor, dado que su capacidad de comunicación sigue siendo muy limitada.
El hermetismo de la familia se ha mantenido prácticamente intacto desde el accidente de esquí. Durante los primeros meses posteriores al siniestro, Schumacher estuvo en coma inducido y bajo estricta vigilancia médica en el Hospital Universitario de Grenoble, con partes médicos que se convirtieron en un foco de atención mediática.
Desde entonces, su entorno ha optado por resguardar al máximo la privacidad del expiloto, rechazando pronunciarse públicamente sobre detalles específicos de su recuperación o rehabilitación.
Este secretismo también llevó en ocasiones a medidas legales para proteger información sensible. En 2025, por ejemplo, tres antiguos empleados fueron condenados por intentar vender imágenes, vídeos y datos confidenciales del estado de salud de Schumacher, lo que subrayó la determinación de la familia por evitar la exposición pública de su situación médica.
Pese a que las revelaciones recientes ofrecen un dato más positivo —el hecho de que no esté postrado en cama—, las fuentes destacan que no hay indicios claros de que vaya a recuperar plenamente sus funciones previas al accidente.
La rehabilitación y los cuidados continuos que necesita reflejan un proceso largo, complejo y profundamente íntimo, reservado al círculo más cercano que rodea al legendario piloto alemán.
La figura de Michael Schumacher trasciende el automovilismo. Como siete veces campeón mundial de Fórmula 1, su legado deportivo es indiscutible y ha generado un seguimiento intenso a nivel global. Sin embargo, su historia personal desde el accidente se escribió mayoritariamente en silencio, con pocos datos concretos sobre su salud y numerosos intentos de especulación mediática.