El estadio del Bosque fue testigo de un momento histórico cuando apenas transcurrían diez minutos del encuentro entre Gimnasia y Esgrima La Plata y Racing Club. En una ejecución magistral desde el córner, Nicolás Barros Schelotto, el hijo del icónico Guillermo, sorprendió a propios y extraños al convertir un golazo olímpico que ya se perfila como uno de los mejores del campeonato. Fue el que marcó el inicio de una gran victoria de Gimnasia ante un Racing que se reforzó como ninguno.

































