La disparada del dólar no oficial, el aumento galopante de la inflación y la potente pérdida del poder adquisitivo obligan a que los consumidores se vuelvan mucho más precavidos a la hora de gastar. Si lo hacen, se enfoquen en segundas y terceras marcas como principales opciones. El pronóstico de cara al segundo semestre es reservado y en el sector no hay mucho optimismo.



































