En Santa Fe por alguna razón indescifrable, se cuentan con más dedos que los de una mano los que se anotaron como oradores y luego no se conectaron de manera virtual como habían dispuesto o directamente no concurrieron al lugar de reunión facilitado por la Universidad Siglo XXI. Su cómodo salón de actos tiene un escudo donde pueden leerse los valores con que busca ser identificada esa institución educativa privada: "democrática, laica y trascendental". Bien puede decirse que a las tres palabras las deben obedecer tanto la prestación del servicio público de la provisión del agua y la recolección de líquidos cloacales, como la audiencia pública donde se ha debatido tanto el tema de los números de la empresa como el de la calidad de su prestación. Ciertamente fue un ámbito horizontal en el que democráticamente los usuarios pudieron hacerles reproches cara a cara a los funcionarios, que hoy tienen la ventaja de haber asumido hace solo días; hay cierta idea laica en la universalidad con que deben ser tendidas las redes de los servicios que constituyen monopolios naturales para la vida urbana y, por supuesto, que el deseo de los convocantes y los participantes es que sus opiniones trasciendan la mera exposición.