Mientras se espera en las próximas horas el dato de inflación que cierre el 2022 apenas por debajo del 100%, en enero el aumento anual según los términos de la ley de alquileres ya supera el 81,5% (en dos años acumula más del 175%). Con estos números la norma que pretendía proteger a los inquilinos, lo que ha logrado es encarecer el monto de entrada a una vivienda rentada o promover el retiro de oferta de unidades habitacionales al mercado.

































