"Me parece que no hay mucha opción a hacer un programa de shock en materia fiscal y a poner una parte importante de las reformas estructurales al principio, más si la paciencia de los votantes es corta. Si uno espera, las reformas no se hacen nunca y es muy difícil que se pueda revertir la decadencia a la que nos hemos acostumbrado en 7 décadas".


































