Todas las exportaciones argentinas pasarán a pagar un 15% de retenciones salvo la soja (aceites y harinas), que seguirá aportando el 33%. La “equidad” en el trato, anunciada por Luis Caputo, supone un fuerte aumento de la presión fiscal a favor del gobierno central, que no coparticipa ese recurso. El maíz salta del 12% al 15%; la leche hoy desgravada va a ese nivel; las carnes suben del 9% al 15%. Son recursos que se restan a la economía real de Santa Fe (Córdoba, Buenos Aires, Entre Ríos) y se suman a favor del gobierno central.





































