Por otro lado, las empresas y sociedades del Estado han sido las más golpeadas por el recorte de personal, con una disminución del 12,5% en su dotación. Aerolíneas Argentinas, el Correo Argentino y AySA, entre otras, han visto reducidas sus plantillas, lo que ha repercutido en la prestación de servicios y en la operatividad general de estas entidades. La caída en el empleo en estos sectores refleja un intento de reestructuración y control del gasto, pero también genera incertidumbre sobre la continuidad de ciertos programas y servicios esenciales para la ciudadanía.