Este jueves ha amanecido con siembra de soja en los departamentos del centro y el norte de la provincia de Santa Fe bajo óptimas condiciones de suelo y humedad y una previsión de llegar a las 925.000 hectáreas.
Esta semana comenzó la siembra de soja en los departamentos del centro y el norte de la provincia de Santa Fe bajo óptimas condiciones de suelo y humedad.

Este jueves ha amanecido con siembra de soja en los departamentos del centro y el norte de la provincia de Santa Fe bajo óptimas condiciones de suelo y humedad y una previsión de llegar a las 925.000 hectáreas.
En su informe semanal, la Bolsa de Comercio de Santa Fe y el Ministerio de la Producción provincial señalaron que en esta primera semana de trabajo se implantaron 9.250 hectáreas, 1% de lo previsto.
Sobre la cuestión climática, el informe indica que "la inestabilidad y el ambiente húmedo continuaron abasteciendo las necesidades de los cultivos, generando buenas condiciones y beneficiando a todo lo sembrado y brindando óptimas condiciones para el proceso de siembra de soja de primera, el cual con el paso de los días iría aumentando el ritmo e incorporando lotes".
Respecto del maíz, se llevan sembradas 89.000 hectáreas, 47,3% de los pronósticos de los productores, que estiman una siembra de 188.000 hectáreas en la zona que va del centro al norte del distrito.
El cultivo presentó muy buen estado, creciendo y desarrollándose 88% en condiciones óptimas, en tanto el 12% restante manifestó cierto grado de impacto por diferentes eventos en los distintos departamentos, como caídas de piedras, heladas tardías y déficit hídrico.
También se está sembrando arroz a ritmo sostenido, con un progreso del orden de 80% sobre lo proyectado, que representa unas 15.600 hectáreas.
La intención de siembra sería similar a la superficie sembrada en 2017/2018, alcanzando las 32.000 hectáreas.
Finalmente, la siembra del algodón continuó a ritmo sostenido pero luego fue interrumpida un par de días por eventos meteorológicos.
En el caso del trigo, el proceso de cosecha avanzó con buen ritmo, con rindes que en los departamentos del norte alcanzaron promedios mínimos de 16 a 18 quintales por hectárea y promedios máximos de 30 a 32 quintales.
"Ante estos resultados, las expectativas y perspectivas siguieron siendo alentadoras y se estimó que los rendimientos promedios de la campaña serían superiores al valor promedio histórico para dicha área y que alcanzarían valores entre 27 a 29 quintales por hectárea", añade el trabajo.




