Las medidas tienen como prioridad "el ciudadano de a pie" y fueron necesarias para paliar la "incertidumbre", no "subiera el tipo de cambio" y no aumentaran por esa razón la "inflación y la pobreza".
"No son medidas típicas de un país normal, y son incómodas para nosotros", admitió el funcionario, pero aclaró: "Si no las hacemos, y el tipo de cambio sube, las consecuencias son peores porque suben la inflación y la pobreza, y aumenta la inequidad".
Lacunza definió el paquete como "control de capitales y la dolarización", y las justificó por la irrupción de una "realidad que no se puede negar", en referencia a que, desde el 12 de agosto, un día después de las PASO, "hubo un cambio evidente" porque "el riesgo país pasó de 900 puntos, que ya era alto, a 2.000, y el dólar de 45 a 55 pesos", además de que Argentina "perdió crédito".