Llegar a la línea de surtidores de combustibles dejó de ser un trámite más en la rutina de los argentinos en los últimos días, especialmente en centros urbanos como los de las provincias de Córdoba y Entre Ríos, donde la escasez comenzó a notarse en la semana posterior a las elecciones generales del 22 de octubre. Y la ciudad de Santa Fe no fue la excepción, así como otros puntos de gran concentración poblacional de la bota.





































