Donald Trump no se hizo cargo del canal de Panamá, pero maneja sus puertos. Tampoco se fue de la Otan, pero logró que los países europeos incrementaran su inversión en defensa hasta el 5% de sus PBI hacia 2035 (excepto España); no rompió con Volodimir Zelenski, pero le arrancó un acuerdo por derechos sobre las “tierras raras” ucranianas, decisivas en la industria aeroespacial y la militar.




































