Los salarios registraron un incremento acumulado del 8.6% durante el primer trimestre del año, pero ese avance no alcanzó para superar el impacto de la inflación. De acuerdo con el análisis del economista Germán Rollandi, marzo volvió a marcar un deterioro del poder adquisitivo, especialmente en el sector privado registrado, que acumula siete meses de pérdida frente al alza de precios.



































