"La intervención de los mercados -asegura Carsfe- genera deformación en los precios, y obviamente, deformación de base en los costos, y tiene solamente un propósito recaudatorio por parte del estado nacional. El maíz, específicamente (cultivo que fue severamente afectado por la sequía y tuvo una magra cosecha), es muy utilizado como insumo en otras actividades agropecuarias. Es fundamental en la producción avícola y porcina, y un recurso muy significativo en la producción de carne y de leche. Por lo tanto, el aumento artificial del precio del maíz afectará los costos de producción y eso se verá reflejado en los precios que pagarán los consumidores argentinos en el corto plazo".