En 2030 -según calcula Luis Caputo- la Argentina tendrá 48 mil millones de dólares de balanza minera y energética, que se sumarán a la mitad de esa cifra que ya aporta el campo al país. Es la "tierra prometida" de una política macro que no baja a la micro según la oposición, y no lo hará sin reformas estructurales según el oficialismo.



































