En las últimas semanas, el Gobierno empezó a ensayar una respuesta a la pregunta que la economía argentina repite desde hace una década: cómo acumular reservas sin tensionar el dólar. Con el tipo de cambio calmo dentro de la banda, el riesgo país bajando y los bonos subiendo al calor del acuerdo con Estados Unidos, el Banco Central y el Tesoro retomaron las compras de divisas mientras el mercado sigue de cerca los movimientos.

































