Ante la polémica que se desató a raíz del control de plagas -específicamente de cotorras- en el balneario municipal de Esperanza, desde el Ministerio de la Producción de Santa Fe explicaron que “si bien en la localidad se está utilizando un método letal -como se ha usado en otras ciudades o pueblos-, este Ministerio no proveyó los productos, ni instó o intimó a las autoridades del lugar a realizar dichas acciones”.
Las medidas de control de plagas buscan evitar el daño que estos animales pueden hacer como destruir cultivos de granos, sorgos, maíz, frutales; o transmitir enfermedades, como la psitacosis -enfermedad infecciosa de loros, papagayos, etc., producida por un parásito intracelular obligado del grupo de los clamydiales, transmisible al hombre en el que determina cuadros pulmonares de carácter bronconeumónico-, que pueden ser mortales para lo humanos.
En la provincia rige una ley de control de plagas, la Nº 12.923, que reemplaza a la antigua ley 4.390 que era del año 1930, donde las cotorras están declaradas plagas de la agricultura. El control de las mismas está a cargo de empresas, cuyos integrantes fueron capacitados por la provincia para llevar adelante este trabajo.

































